lunes, 30 de junio de 2008

Querida Silvia,

Quisiera poder comunicarme por telepatía para no tener que escribirte otra vez. Estoy muy cansada de los malentendidos que siempre surgen de nuestros mails, pero el teléfono quedó descartado porque hoy apenas podría pronunciar palabra, y frente a frente ni siquiera eso. Así que bueno, esto es lo que hay.

Hoy me mandaste al carajo, me dijiste que no me soportás, que soy una estúpida, que intento manipularte y algunas lindezas más. A pesar de eso no me quedó del todo claro que lo nuestro esté terminado. Entonces quiero pedirte lo siguiente: que si tenés ganas de que sigamos teniendo alguna clase de algo, no sé qué (relación, comunicación, no sé) POR FAVOR me lo digas claramente; si no, lo mismo. Onda quiero / no quiero, tengo ganas / no tengo ganas.

Si es lo primero vos sabés qué pienso, y el hecho de que te escriba este mail debería aclararte toda duda. Si es lo segundo esta es la última vez que te jodo.

Un beso,

Carolina

ps: y si llegara a ser lo primero te pido, no que me creas sino que simplemente suspendas por un rato tus prejuicios y consideres la posibilidad de que hay personas que si dicen algo es porque creen sinceramente (y también inocentemente, equivocadamente, lo que quieras) que es así como lo dicen. Sólo por un rato. Después creé lo que se te cante.

viernes, 20 de junio de 2008

Siete personas en una pequeña habitación pelean constantemente contra el deseo de dormir.
No hay camas ni sillones, solo se ven una mesa y un par de sillas de madera. Estas últimas van rotando de usuario a través de un mecanismo por momentos arbitrario y por otros no tanto.
Los criterios van y vienen.



M: para chuparse los dedos!
EL: (cediendo silla a M y ayudándola a sentarse) Estoy tomando mi desayuno ahora. Se me mezcla el sabor del mondongo con el del café y las tostadas. Pero sé que me gusta. Acompañado por un rico pan bien crujiente y un tintillo con cuerpo.

Viernes, lluvia y frío...

CS: Su versatilidad, poder disfrutar... (Ofrece su silla)
C: sí, claro, M, chuparse los dedos, claro
G: Es simplemente mondongo .Dicen que hace muy bien para el pelo....
No, gracias.

A: Ahhh el mondongo tiene fanáticos y detractores. Yo te odio mondongo!
C: sí, claro, G, hace bien al pelo, claro. (Tomando la silla de CS)
EZ: (despertándose) mondongo love
yo me instalo en el mondongo y no salgo más
quiero mucho mondongueo
mondonguito, mondonguero.
A: porque a vos te gusta mondonguear...

C: (durmiéndose) UD. siempre la tiene clara…

miércoles, 18 de junio de 2008

… por favor deje un mensaje después del tono.

hola Vivi, espero que no te sorprenda este llamado, al menos que no te sorprenda mal. Me sorprendería que te sorprendiera mal… aunque considerando lo que me gustaría preguntarte tal vez no debiera sorprenderme. La pregunta

… por favor deje un mensaje después del tono.

bueno, sí, la corto con los jueguitos de palabras. Hace tiempo te divertían, claro, pero sé que ya no. Bueno, vamos al grano, la pregunta… la pregunta es muy sencilla: ¿por qué me odiás? Yo...

… por favor deje un mensaje después del tono.

no, bueno, en verdad no sé si me odiás. En realidad es peor, ¿por qué te mostrás tan indiferente? Te juro que me quemo la cabeza tratando de entenderlo pero no hay caso. Claro, por ahí vos pensás lo mismo de mí, que yo

… por favor deje un mensaje después del tono.

te decía, por ahí pensás que te odio o que me resultás indiferente. Pero no es así. Vos me odiás de orgullosa que sos, yo sólo me defiendo. Igual así dicho ya no me suena como cuando lo pensaba.

… por favor deje un mensaje después del tono.

Como sea, ni vos ni yo vamos a cambiar de opinión. Aunque si vos la cambiaras... yo creo que la mía se vendría abajo. No sé qué pasaría después, pero se vendría abajo seguro. La diferencia es que si

… por favor deje un mensaje después del tono.

digo, si yo cambiara seguro que vos me harías sentir todo el rigor de tu indiferencia. Ésa es la diferencia. Sí, sí, dije que la cortaba con los jueguitos. Bueno, igual ésa era la pregunta. Eso es todo. Chau.

… por favor deje un mensaje después del tono.

Mirá, mejor no me des bola. Todo lo que digo es producto del insomnio. ¿Viste que a la noche por ahí a veces pensás cosas que tienen todo el sentido pero que es mejor no decirlas porque a la mañana te preguntás cómo pudiste haber pensado algo tan absurdo? Bueno, el tema es que a mí la mañana no me llega. Te cuento una cosa. Hace un par de meses soñé que volvíamos a besarnos. Fue algo tan fuerte que ahí mismo me desperté. Y desde entonces no me pude volver a dormir.

… por favor deje un mensaje después del tono.

Bueno, nada, eso. Saludos.

martes, 17 de junio de 2008

The Story of Love

¿cómo y qué son las historias de amor?
¿de que se habla cuando se habla de amor?
¿qué deben tener?
¿qué es estar enamorado?
¿cuántas veces te enamoraste?
¿cómo hablar de amor?
¿por qué hablamos de amor?
¿cuántas veces pensás en el día acerca del amor?

miércoles, 11 de junio de 2008

Germen


Él se asoma y nos saluda.

Huele que algo está pasando y su presencia lo hace parte.

Contagia el aire con su aroma.

Primer día

Mientras nos mira observo como sus ojos preguntan: ¿se puede pasar?

Segundo día

Ya no pregunta, se sorprende. Es un regalo sin abrir.

Tercer día

Otra vez. Vuelve a sorprenderse, pero hoy ya todo es diferente. Sonríe. Nos mira y dice: soy parte de esto.


Él es parte, desde sus recuerdos, desde su extrañar estar así. Seguro se pregunta si ya lo olvidó, si le volverá a suceder. Seguro que piensa que aquellas cosas preciosas nunca van a ser para él, que quizás su momento ya pasó, y que se lo perdió. Que amar fue lo que una vez sintió y nada más.

Fuimos, seremos, somos parte de esto. Un esto que cambia, que muta de significado una y otra vez. Hasta llegar.

“Sí sí…vos sos parte de esto también.”


martes, 10 de junio de 2008

Pensé en arrojar al mar un mensaje en una botella, pero ¿qué probabilidades hay de que llegue a destino? Digo, ponéle que la botella no se rompa, o que el corcho no filtre –le pondría uno de esos corchitos nuevos de plástico que hacen ahora. Pero podría quedar flotando para siempre en el océano, ¿no?. Y si en una de esas alguien la encuentra por ahí no entiende el mensaje, o simplemente lo ignora, lo hace un bollito y lo tira.

Porque mi mensaje tendría una única destinataria, sólo ella podría entenderlo. Ella –pongamos que se llama María. Pero el tema es que no sé si María existe, o si en realidad no se llama María sino Viviana, Eugenia, Marcela, Patricia, qué sé yo. Entonces es un problema, ¿cómo encabezo el mensaje? “Querida…” ¿quién? “Estimada señorita…” ¿y?

¿Debería arrojar sólo una botella? ¿Más que una? ¿Cuántas? ¿Cada cuánto tiempo? ¿Debería ser siempre el mismo mensaje o sería mejor ir variando? ¿Primero así como más formal para después abrir mi corazón a medida que vayamos entrando en confianza, por ejemplo? ¿Y cuánto debería esperar antes de abandonar las esperanzas? ¿Y después?

lunes, 9 de junio de 2008

Un solo paso

¿Hay que atribuirle a alguna clase de azar cósmico premeditado por un ente al que denominaré "destino" (sólo por ser una palabra cercana en el sentido común) la casualidad de los encuentros?

¿Existe, acaso una organización clandestina con subterfugios ilimitados cuya misión sea acercar espíritus de similares dimensiones?

¿Hemos de creer ciegamente en que las cosas suceden así de simple?
Me niego rotundamente.

¿Que estamos a seis pasos de todo el mundo?
A mi me basta uno solo para llegar al mundo que mas me gusta

Un sólo paso me basta para llegar a todo el mundo.
El tuyo.

domingo, 8 de junio de 2008

Fragmento de Caniche (Saulo, Miriam y Germen)

3. Germen:

La sensación de pertenencia es obscena. Sensación del primer día.
Es malcriada por todos ellos porque les da placer cultivarla.


Hace tres días que presencio la misma situación.

En el segundo día que la presencio aparece la sorpresa antes que la sensación del primer día, en el tercero la sorpresa aumenta y empiezo a pensar en esto como un algo.
Mañana se que volveré a casa a la misma hora, por lo tanto hay grandes posibilidades de que los vuelva a presenciar.
Se demoran en un kiosco, no saben que comprar, no les interesa, no les hace falta saber con certeza que es lo que quieren, pues se pertenecen. Se sienten pertenecidos pertenecientes en la pertenencia, como una institución o como un grupo, pero son solos 2 personas.
Yo presencio y no pertenezco. No pertenezco mientras presencio. Presenciando percibo lo que es pertenecer, más bien lo recuerdo. Pero en ese momento soy parte de eso, ellos me miran y se ríen con cara de “si si, vos sos parte de esto también”
Los entiendo y es imposible no recordar las exigencias de la pertenencia, exigencias que varían según el tipo de necesidad que requiere el vinculo para reforzarse.
Es decir, cultivarlo.
Los miro, se besan y no tienen apuro en decidir, no necesitan decidir.
Por cuarto vez en la semana.

Aguardo mi turno.